domingo, 25 de abril de 2010

Ajedrez ¿Por que denominado el deporte ciencia?


El ajedrez en el desarrollo del pensamiento

En cuanto a los argumentos que existen en favor del ajedrez, suelen señalarse los siguientes: es un entrenamiento al que suele acudir la persona culta (el ajedrez como juego); ayuda a formar la personalidad y el carácter (el ajedrez como deporte); desarrolla el intelecto (el ajedrez como una actividad singular que contribuye a este proceso). Este último argumento suele citarse con bastante frecuencia y, por lo común, se apoya en observaciones basadas en la experiencia propia, en testimonios de autoridades y en los escasos datos estadísticos de carácter comparativo. Como resultado de ello, se ha llegado a la idea ampliamente extendida, aunque bastante vaga, de que el ajedrez es un juego “intelectual”, un singular entrenamiento de la inteligencia. ¿Existen suficientes argumentos en apoyo de esta idea? Me parece que no, porque no estamos en condiciones de explicar teóricamente en qué consiste el efecto favorable del ajedrez sobre el desarrollo de las capacidades mentales, ni tampoco podemos demostrarlo al enseñar a los niños a jugarlo. Esto se debe a razones de carácter objetivo relacionadas con el desarrollo del ajedrez, al principio como un juego ampliamente practicado y luego como un deporte cada vez más especializado, en el que, naturalmente, lo más importante es perfeccionarse y alcanzar buenos resultados.

Este objetivo se impone sobre todos los demás que aparecen como secundarios y se subordinan a él. En los cursos organizados en las escuelas secundarias, la selección de jóvenes que muestran buenas condiciones para la práctica del ajedrez y la búsqueda de métodos y procedimientos para su ulterior entrenamiento se han convertido en uno de los principales propósitos de los monitores (aunque a veces inconscientemente) y, a la vez, en un criterio para la valoración del trabajo de estos últimos. Este punto de vista ya es tradicional y sería absurdo criticarlo. Lo que importa es darnos cuenta que con la enseñanza masiva del ajedrez la situación cambiará, con lo cual el afán de perfeccionamiento podría convertirse en un estorbo. Por eso se necesitan otras motivaciones : si la enseñanza tuviese que abarcar a todos los alumnos, su propósito primordial sería el meramente didáctico, que debería responder a ciertos requisitos, o sea, que los jóvenes aprendan a jugar, independientemente de si continuarían o no jugando. Aunque una persona puede ser entrenador y profesor de ajedrez al mismo tiempo, se trata de dos actividades totalmente diferentes. Es posible que la enseñanza en ambos casos sea bastante parecida, pero los objetivos pueden, e incluso deben ser distintos. Estas diferencias plantean un nuevo enfoque en la enseñanza del ajedrez como medio para el desarrollo de las capacidades mentales: el entrenador puede, mientras que el profesor debe hacerlo. Como resultado de ello, surgen también otro tipo de necesidades : lo que para el entrenador puede ser simplemente una actividad secundaria, para el profesor se convierte en primordial. Este último debería ser capaz de organizar las clases de ajedrez de manera que estimulen el desarrollo de la inteligencia de los alumnos sirviéndose de metodologías adecuadas orientadas a tal fin y no al perfeccionamiento de las técnicas de jugar. Creo que la elaboración de semejantes metodologías es un momento clave para sentar las bases de una amplia enseñanza de ajedrez y un argumento en su favor.


Tomado de:
El ajedrez en el desarrollo del pensamiento
http://www.edami.com/home02.aspx?ID=41
Por: N.G. Alexeiev
24/abril/2010 7:10 p.m.


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